Pecha Kucha Night en el Konex

Siguiendo mi fascinación por todo lo que se presenta en la Ciudad Cultural Konex (ayer les hablé de "La Bomba de Tiempo" y hace unos días de "La isla desierta") hoy es el turno de un evento que se llama Pecha Kucha Night. No hay mejor forma de definirlo que como ellos mismos hacen:
Creado por KDA en Japón, PKN surge como un evento de "showcasting + networking" entre creativos. 12 presentadores exponen sus ideas, proyectos, diseños a través de 20 imágenes en 20 segundos cada una. 6min40seg totales. El evento luego se transforma en un espacio para charlar, escuchar música y pasar un buen rato. PKN transcurre en 299 ciudades del mundo; y desde hace 4 años lo organizamos en Buenos Aires: Unite a la conversación
Hoy, martes 29 de Junio, se llevará a cabo el volumen 17 y el presentador será José Eduardo Abadi, Médico, Psiquiatra y Psicoanalista. Tuve la suerte de poder participar de una y la mala suerte de que haya sido sólo una, así que es un evento que les recomiendo tengan en mente. Se conoce gente, se charla, se aprende, se baila, nos divertimos, todo junto.
Vuelve “La Bomba de Tiempo” al Konex

Si algún día estamos aburridos en la ciudad y no sabemos bien qué hacer, siempre vale la pena darse una vuelta por la página de la Ciudad Cultural Konex y fijarse qué es lo que hay. En otra oportunidad les hablé de "La Isla Desierta", una obra de teatro ciego, ahora es el turno de uno de los clásicos de la música de los lunes: "La Bomba de Tiempo".
Es una banda de percusionistas que hacen algo llamado improvisación dirigida. Tienen un sistema de un centenar de señas con las que van armando música en el momento, aunque sobre una base ensayada de antemano. El creador de la banda, Santiago Vazquez, había empezado un proyecto independiente llamado "Santiagoo Vazquez y la Grande", que venía tocando todos los lunes. Pero a partir del 5 de Julio será "La Bomba" la que retome el escenario.
El Show se hace al aire libre si no llueve; si llueve se trasladan a un espacio techado, pero abierto, por lo que es importante ir con abrigo (aunque la cantidad de gente hace que en general no sintamos frío.) Es increíble la cantidad de extranjeros que van (quizás por tener buena publicidad en hostels y guías) y la onda que todo el mundo le pone al baile y la diversión.
La Isla Desierta, teatro a oscuras en el Konex

A los que poseíamos las entradas para "La Isla Desierta" nos hicieron pasar a un lugar debajo de unas escaleras, justo antes de la puerta que da acceso a la sala. Uno de los organizadores nos rogó que apagáramos los celulares, que no los dejáramos ni siquiera en vibrador. Al mismo tiempo nos hacían formar filas y nos pedían que nos sujetáramos de los hombros de la persona que tuviéramos adelante. Por las próximas dos horas no íbamos a ver absolutamente nada.
Las luces se apagan aunque la claridad de la ciudad y del Centro Cultural aún nos permiten ver. Subimos 3 escalones y ya comenzamos a perder ese sentido al que le asignamos tanto valor. Algunas cortinas nos acarician la cara; ahora sí, no vemos nada. Debemos confiar ciegamente en los hombros de la persona que está adelante; los acomodadores son los propios actores, algunos no videntes, y con precisión de relojero nos asignan lugares en unas sillas de plástico. La oscuridad es total, se siente su peso, casi agobiante.
Comienzan a escucharse máquinas de escribir, gritos, bocinas de buques. De a poco las voces se van haciendo más y más claras, de golpe están dialogando. Así es como comienza "La Isla Desierta", o por lo menos la adaptación de la obra de Roberto Arlt a un teatro pensado por y para no videntes. El Teatro siempre fue algo para ser visto, pero esta compañía, "El Grupo Ojcuro", rompe con toda la tradición y nos propone jugar con el resto de nuestros sentidos, especialmente el del oído, aunque el tacto y el olfato no están ausentes.