DescubreBUE Descubriendo Buenos Aires paso a paso

22ago/100

Rincón Gastronómico: Pan y Arte, cocina mendocina en el corazón de Boedo

Gracias a las sugerencias de uno de nuestros lectores, comenzamos la exploración gastronómica en nuevos barrios de Buenos Aires. Asi fue como hace unas semanas hablábamos de Boedo Antiguo y ahora es el turno de Pan y Arte (Av. Boedo 878). Se trata de un lindo lugar con rica comida mendocina y a precios moderados.

La Ambientación

El lugar es moderno y mezcla elementos artísticos con elementos propios del bar. En las paredes hay varios cuadros colgados que, según nos informó el encargado, cambian mes a mes. Posee una larga mesada de madera, como si se tratara de un viejo almacén. Haciendo honor a su comida mendocina, encontramos algunos toneles de vino.

El lugar tiene una amplia vereda, en la que hay varias mesas debajo de un toldo. Me parece ideal para disfrutar de noches primaveriles como la que tocó el sábado pasado, cuando fuimos. Boedo, si bien es avenida, no es tan ruidosa como otras de Buenos Aires, por lo que permite comer y charlar. La zona tiene bastante movimiento y es fácil encontrar dónde estacionar el auto.

8ago/100

Rincón gastronómico: Boedo Antiguo, una esquina acogedora y con buena comida

Hace unas semanas, gracias al comentario de uno de nuestros lectores, nos animamos a comenzar a explorar lugares en nuevos barrios. Así es como decidimos llegar a Boedo Antiguo, una peculiar esquina, en José Mármol y Salcedo. No es el lugar más accesible de Buenos Aires, pero vale la pena el esfuerzo.

Ambientación

La esquina está repleta de plantas, lo que nos dice desde el primer momento que hace mucho tiempo que el lugar está ahí. A pesar de tener una puerta en la esquina, un amable hombre nos indica que debemos entrar por el costado, tocando el timbre. Al entrar nos encontramos con un lugar de luz tenue, con cuadros colgados en todas las paredes. Algunos retratos de personajes famosos, obras mucho más modernas, pero entre todas las cosas se logra crear un ambiente realmente acogedor.

Según nos contó Mirta, la dueña, ella vive en esa casa, en el piso de arriba. El restaurante parece, en cierta medida, una extensión de ella. Al llegar no estaba repleto de gente, pero se notaba que el lugar no era ruidoso. Un micrófono indicaba que alguien iba a cantar, y así fue. Todas las noches hay música en vivo, con diferentes estilos, rompiendo un poco con el cliché de Boedo=Tango (aunque este estilo no está del todo ausente.)